Universidad de los Andes
Facultad de Ciencias Económicas y Sociales
Legislación Fiscal Venezolana
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Estudiantes: Alexandra
Vanessa Rangel Arias. C.I-22.658.850
Lidis Carolina García Hernández. C.I-22.654.519
PRESUPUESTO
PÚBLICO NACIONAL
En
muchas oportunidades la palabra presupuesto retumba en nuestros oídos, bien sea
como una forma de administrar nuestros recursos, o bien como tema de interés
político y económico. Marchal sostuvo que “el presupuesto es un instrumento
mediante el cual el Estado actúa sobre la economía”. Es el instrumento que
limita la acción del estado para el cumplimiento de los planes coordinando los
diversos recursos y actividades del sector público y en el que se establecen
las autorizaciones máximas de gasto que pueden efectuarse en un periodo
determinado para cumplir los propósitos o metas de cada programa y se incluyen
las destinaciones de los recursos y las fuentes de fondo para su
financiamiento. Cabe
señalar que los presupuesto no son exactos, son solo una visión de futuro, sin
embargo deberían ser lo más precisos y exactos posibles en los diferentes
ramos.
Actualmente en Venezuela se viene
presupuestando bajo la normativa legal y según la Ley Orgánica de la
Administración Financiera del Sector
Público, en la cual están los principales parámetros para iniciar el
Presupuesto Nacional, quien ejecuta el Presupuesto es la Oficina Nacional de
Presupuesto bajo la dependencia del Poder Popular de Planificación y finanza en
conjunto con El Poder Ejecutivo y los ministros.
El monto del presupuesto comprenderá los
correspondientes ingresos y gastos, el monto del presupuesto de gastos no podrá
exceder el total del presupuesto de ingresos.
Para
el año 2014 se tomó un presupuesto de un monto general de 550.632 millones de
bolívares calculado bajo el monto del barril del petróleo en 60 dólares, este
presupuesto fue una visión muy baja de gastos para el estado ya que se
generaron más de 200 créditos adicionales para poder cubrir los gastos
laborales y pensiones, así como la inyección de dinero en el área de seguridad
alimentaria y de infraestructura, en comparación con el año 2013 el
otorgamiento de recursos extras aumentaron en un 152%, siendo un monto elevado
para los gastos de la Nación y se debieron haber tomado en cuenta para el año
2015 ya que se tiene la tendencia de aumentos de gastos por diferentes
conceptos que influyen directamente en los gastos e ingresos del país,
actualmente Venezuela vive una crisis económica e inflacionaria lo que debe
generar un cambio de pensamiento y estimar gastos más acercados a la realidad,
tomando en cuenta cada rubro económico y los diferentes sectores que el
gobierno debe cubrir como gasto Nacional.
El
Presupuesto Nacional del 2015 tiene como prioridad la inversión social y los
compromisos internacionales calculado en 60 dólares el precio del barril del
petróleo, el monto del presupuesto es de 741.708 millones de bolívares el
presupuesto está calculado con un 34,2% más que lo calculado en el 2014; pero
un 23% menos que la suma del gasto presupuestado para el 2014 incluyendo los
más de 200 créditos adicionales que fueron aprobados hasta Octubre del presente
año, sin contar los que se necesitarán para cubrir los gastos del mes de
Noviembre y Diciembre.
Es importante señalar que es inevitable
para el presupuesto del próximo año la solicitud de créditos adicionales para
culminar el año 2015, se entiende que para este año se debió calcular el
presupuesto en base a todo el monto que se gastó en el 2014, sin embargo los
entes encargados hicieron caso omiso a los elevados créditos adicionales que
necesitaron ser aprobados para este año sobre todo en materia salarial,
eventualidad que trae como consecuencia la inflación, la elevación de precios
de artículos y la devaluación tres aspectos íntimamente relacionados con la
economía. Los gastos e ingresos de la Nación deben estar calculados de manera
que los ingresos sean mayores a los gastos y evitar la deuda pública.
Venezuela
es un país que pudiera ser potencia mundial, solo con los ingresos petroleros
podríamos convertirnos en un país desarrollado, tomando como principales gastos
los realmente necesarios, sin embargo pareciera que existen partidas que son
desviadas de su fin principal y los recursos son usados de forma incorrecta por
esta razón crece la falta de organización. La poca supervisión responsable de
esos recursos lleva al país a la pobreza y a que día a día el Venezolano se
sienta desesperado al no tener a su alcance principales artículos personales y
alimentarios.
La Nación debería contar con una
Administración Pública seria y responsable que sea capaz de satisfacer las
necesidades básicas de la población tomando en cuenta los verdaderos índices
inflacionarios y dando a conocer la situación por la que cruza el país más allá
de creer que es una guerra económica y que el acaparamiento es el responsable
de todo lo que sucede, se deberían tomar medidas duras ante cualquier
irregularidad que estén bajo el marco de la ley.
Como conclusión, al analizar las diferencias
presentes en la planificación y aprobación del “Presupuesto Nacional” para el
año 2015 en relación al Presupuesto del año 2014 es evidente la falta de
realismo de dichas planificaciones, la falta de seriedad por parte de quienes
elaboran dichos presupuesto y la forma como juegan una vez más con la seguridad
y equilibrio socioeconómico del pueblo Venezolano, en un país donde el principal
problema económico es la hiperinflación, en donde más tarda el ejecutivo en
anunciar un aumento salarial que los comerciantes o prestadores de servicios en
aumentar los precios; ¿Cómo es posible que se presupueste en base a un barril
de petróleo a su precio de mercado?, si por experiencia se tiene que en año
anteriores los extra créditos solicitados fueron aprobados gracias a los
excedentes de ingresos petroleros, ¿de dónde saldrán esos extra créditos para
este año? la pregunta del millón que queda sin respuesta, para el Presupuesto
2015 aplica acordemente el famoso dicho que “como valla viniendo, vamos viendo”
porque sin duda alguna todo parece una improvisación, sin realismo alguno. Solo
queda llenarnos de muchas paciencia esperar que las cosas mejoren y trabajar
día a día por hacer de esa esperanza de
que nuestra Venezuela mejore una realidad.